¿Cómo puedes identificar tus emociones?
El rojo de la rabia, el azul de la tristeza y el amarillo de la alegría son solo algunos ejemplos. Cuando comprendemos qué emoción está presente, podemos empezar a validarla y gestionarla. No se trata de eliminar las emociones, sino de conocerlas y aprender a vivir con ellas, entendiendo que cada color representa un sentimiento que debemos explorar y aceptar.